I Believed the Lie I'd Whispered Since I Was 11

A nude female painted in watercolor

"Growing up, my mother was the most beautiful woman I knew. All my friends had crushes on her, heads turned when she walked.

But in her eyes it was never enough. Not thin enough, pretty enough, tanned enough, blonde enough. I watched her starve herself and cover up with makeup every day. And I grew up thinking - if she looks like that, and it isn’t enough, what chance do I ever have? That was where the body dysmorphia battle began.

I never looked like the other girls. Boyish build with a round tummy, flat chested, frizzy hair, no confidence. I waited for the boobs to come; they never showed up. The tummy stayed soft. I started to wear makeup. Straighten my hair. Watch what I ate. Obsess over my reflection and the endless imperfections I saw.

I believed the lie I’d whispered since I was 11 - I’m not enough. I was convinced no man could ever find my naked, natural self beautiful. I smiled and said thank you to compliments, never believing a word. I saw no beauty.

Then my daughter was born. And everything changed.

My body grew a human. A perfect, beautiful girl. My tummy kept her safe and cushioned for 40 weeks and 3 days - and because it was soft all my life, I had no stretch marks. My tiny despised boobs filled with more milk than she could drink and sustained her for over 7 months.

I have a new responsibility now, to this precious girl who will grow up watching me. What will she see? What will she hear me say about my body? Am I going to allow history to repeat itself, and ruin her self image before she even has a chance to bloom? Or can I break the cycle and teach her to celebrate her body, to nourish and love herself, even if she is not built like the other girls?

I will never have boobs or washboard abs. I am never going to be a male fantasy with feminine curves, flowing blonde locks, and a tiny waist. But I love my body for all that it’s done for me, for the beautiful life it grew and carried, for being my home and my safe place.

I don’t look like the other girls, and that’s okay, because I look like me. And I am enough."

ESPAÑOL:

"Cuando estaba creciendo mi madre era la mujer más hermosa que conocía. Todos mis amigos estaban enamorados de ella, todos la volteaban a ver cuando caminaba, pero para ella nunca fue suficiente.

No lo suficientemente delgada, bonita, bronceada, rubia. La vi morirse de hambre y cubrirse de maquillaje todos los días. Y crecí pensando: si ella se ve así, y no es suficiente, ¿qué posibilidades tengo? Ahí fue donde comenzó la batalla de la dismorfia corporal.

Nunca me vi como las otras chicas. Medio masculina con una pancita redonda, pechos planos, cabello con friz y sin confianza. Espere que mis pechos crecieran; pero ellos nunca llegaron. Mi estómago permaneció suave. Empecé a ponerme maquillaje, alisar mi cabello, cuidar lo que como, obsesionarme con el reflejo sin fin de mis imperfecciones.

Yo me creí la mentira que me susurraba a los 11 años – no soy suficiente. Estaba convencida que ningún hombre podría encontrar hermoso mi cuerpo naturalmente desnudo. Sonreía y decía gracias a los piropos, pero nunca me creí una palabra de ellos. Yo no veía belleza.

Luego mi hija nació, y todo cambio.

Mi cuerpo había creado a un humano. Una perfecta y hermosa niña. Mi barriga la había cuidado y acomodado por casi 40 semanas y 3 días – y porque mi vientre fue suave toda mi vida, no tengo estrías. Mis pequeños pechos se llenaron de más leche de lo que ella podía beber por 7 meses.

Tengo una nueva responsabilidad ahora esta preciosura de niña que crecerá viéndome. ¿Qué verá ella? ¿Qué cosas escuchará acerca de mi cuerpo? ¿Voy a permitir que la historia se repita, y arruinar la imagen que ella tiene de su cuerpo y no darle la oportunidad de florecer? O bien ¿puedo romper el ciclo y enseñarme a celebrar su cuerpo, a nutrirlo y amarse a sí misma, inclusive si ella no se ve como otras chicas?

Nunca tendré pechos o abdominales planos. Nunca seré la fantasía de los hombres con curvas femeninas, ondulante cabello rubio y una cintura pequeña. Pero amo mi cuerpo por lo que ha hecho por mí, por la hermosa vida que creció y cargo, por ser mi casa y un sitio seguro.

Yo no me veo como otras mujeres, y eso está bien, porque ellas no se ven como yo. Y yo soy suficiente." 

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